Los EE.UU., ¿quieren desmembrar a Rusia?

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Si hay una cosa que todos en Washington de hoy pueden estar de acuerdo, es que cada vez que un funcionario o alguien pagado por el gobierno dice algo verdaderamente indignante o peligroso, debe haber consecuencias, aún si sólo es artículo fugaz de los medios de comunicación. Con una notable excepción: argumentando que Estados Unidos deben trabajar tranquilamente para promover la desintegración violenta y con talla del país más grande en la tierra, Rusia.

Debido a que gran parte de la discusión en torno a los asuntos entre Estados Unidos y Rusia está marcada por la histeria y la hipérbole, se le perdona por suponer que esto es una exageración. Desafortunadamente no lo es. Publicado en la Colina bajo el título desapasionado “Gestionando la disolución de Rusia”, el autor Janusz Bugajski afirma que Occidente no solo debe tratar de contener “las ambiciones imperiales de Moscú”, sino buscar activamente el desmembramiento de Rusia en su conjunto.

Pero va más lejos aúnEl compromiso, la crítica y las sanciones limitadas simplemente han reforzado las percepciones del Kremlin de que Occidente es débil y previsible. Para restringir el neo imperialismo de Moscú se necesita una nueva estrategia, una que alimente el declive de Rusia y maneje las consecuencias internacionales de su disolución. ¿Sería posible?, sencillamente lo dudo”.

Bugajski piensa “entre el poder de sobrepeso del poder de Rusia” y sus debilidades, en particular la falta de dinamismo económico y el aumento de la fragmentación étnica y regional. Pero su principal argumento no es ambiguo: que Occidente debería alimentar activamente las tensiones regionales y étnicas de larga data con el objetivo final de una disolución de la Federación de Rusia, que Bugajski descarta como una “construcción imperial”. No obstante consultado la Wikipedia nos podemos hacer una idea de su parcialidad que no obstante hay que tener en cuenta parcialmente.

Según Bugasjski “El fundamento de la disolución debería estar enmarcado lógicamente: para sobrevivir, Rusia necesita una democracia federal y una economía sólida; Sin una democratización en el horizonte y un deterioro de las condiciones económicas, la estructura federal se volverá cada vez más ingobernable… Para gestionar el proceso de disolución y disminuir la probabilidad de conflicto que se extiende sobre las fronteras estatales, Occidente necesita establecer vínculos con las diversas regiones de Rusia y promover su transición pacífica hacia la estadidad”. Aún más alarmante es el argumento de Bugajski de que el objetivo no debería ser la autodeterminación de los territorios rusos disidentes, sino la anexión de estas tierras a otros países. “Algunas regiones podrían unirse a países como Finlandia, Ucrania, China y Japón, de los cuales Moscú se ha apropiado de territorios en el pasado”.

La biografía del autor además de lo que dice Wikipedia lo identifica como miembro principal del Centro para el Análisis de Políticas Europeas, un grupo de expertos de Washington, DC. Pero CEPA no es una tienda de conversación común: en lugar de los fundamentos habituales y las personas adineradas, sus patrocinadores financieros parece ser en su mayoría brazos del gobierno de los Estados Unidos, incluidos el Departamento de Estado, el Departamento de Defensa, la Misión de los Estados Unidos ante la OTAN, el National Endowment for Democracy, patrocinado por el gobierno de EE. UU., Así como también quién es quién de contratistas de defensa que le financian, Raytheon, Bell Helicopter, BAE Systems, Lockheed Martin y Textron. Bugajski preside el programa de estudios del área centro-sur de Europa en el Instituto de Servicio Exterior del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Es difícil imaginar una voz “casi oficial” como la de Bugajski a favor de una política similar con respecto a China, que tiene sus propias regiones más o menos tranquilas y controladas, y que, en términos geopolíticos, no es más o menos una amenaza para el mundo. Una de las razones puede ser que China considere que una incitación “provocación” estadounidense a la secesión por parte de los tibetanos o uigures seria intrusión en sus asuntos internos, a diferencia de Rusia, que no parece haberse dado cuenta de la improbable propuesta de Bugajski, o eso cree.

Janusz Bugajski va más lejos aún, según él, Washington necesita retornar a los principios fundamentales que acompañó el colapso de la Unión Soviética apoyando la democratización, el pluralismo, los derechos de la minoría, del genuino federalismo, descentralización y autodeterminación regional entre Rusia las dispares regiones y grupos étnicos. Mientras Moscú busca dividir a Occidente y fractura de la UE y la organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) por el respaldo nacionalista y separatistas partidos en Europa, Washington debería promover la autodeterminación regional y étnica dentro de la Federación de Rusia. Esto enviaría una señal fuerte de que Occidente es completamente capaz de reaccionar a la subversión de Moscú. Ver; Las piedras en el zapato de Trump, China, Rusia e Irán

Siempre y según Bugajski “La OTAN debe preparar contingencias para los peligros y las oportunidades que se presenta por la fragmentación de Rusia. En particular, vecinos europeos de Moscú deben proporcionarse con seguridad suficiente para protegerse de los escenarios más desestabilizadoras mientras se realizan los preparativos para participar con nuevas entidades de Rusia después”. Algunas regiones podrían unirse a países como Finlandia, Ucrania, China y Japón, a quien Moscú ha apropiado fuerza territorios en el pasado. Otras repúblicas en el Cáucaso del norte, medio Volga, Siberia y el lejano Oriente podrían convertirse en Estados independientes y establecer relaciones con China, Japón, Estados Unidos y Europa.

No voy a ir muy lejos para contrarrestar estos “sueños” o fakes de Bugajski, y para ello nada mejor que de “nuestro” El País; Para muchos rusos, Putin ha recuperado la grandeza del país y lo “ha levantado de sus rodillas”. Rusia vuelve a ser grande y temida dos conceptos estrechamente ligados en la mentalidad rusa y pugna, legítimamente, por recuperar su espacio de influencia natural, es decir, sus vecinos ex soviéticos. Por otra parte, el discurso homófobo, que sistemáticamente equipara la homosexualidad a la pederastia, también es patria. Subyace siempre en la defensa de las virtudes de la familia y de la religión ortodoxa y es incluso uno de los argumentos políticos preferidos para denostar la influencia de un Occidente supuestamente decadente y que, según el Kremlin, conspira contra Rusia.

Rusia es libre, no es perfecta, como ninguna nación lo es. No porque sus ciudadanos tengan en sus manos la capacidad real de organizarse y expresarse libremente o de hacer rendir cuentas al poder sino porque el Kremlin no tolera las “interferencias extranjeras” tanto en política internacional (Ucrania, en primer lugar) como doméstica. En este último frente, el Ministerio de Justicia ruso hace una labor minuciosa y eficaz con su lista pública, periódicamente actualizada, de “agentes extranjeros”, a saber, las ONG que reciben financiación occidental. En esta lista ominosa, aparecen desde organizaciones ecologistas hasta el prestigioso instituto de opinión pública Levada o la organización electoral Golos (La Voz), los pocos independientes que quedaban en el país.

Pero realmente la economía rusa es débil, por más que se empeñan medios occidentales en negar las evidencias, diría que Rusia ha experimentado cambios significativos desde el colapso de la Unión Soviética pasando de ser un país con una economía aislada y de planificación centralizada a tener una economía globalmente integrada. Según el Servicio de Estadísticas de Rusia (ROSSTAT) que pueden consultar en su integridad diría que ni mucho menos, no obstante pondré estos (datos principales económicos indicadores sociales). Lo cierto también es que las restricciones impuestas a Rusia, les ha permitido mejorar sobre todo su agricultura de tal forma que hoy exporta 31,5 millones de toneladas, aumentando así su liderazgo mundial. En la última campaña de comercialización, desarrollada entre julio de 2016 y junio de 2017, Rusia exportó 27,8 millones de toneladas de trigo, más que toda la Unión Europea, ocupando el primer lugar en el mundo por primera vez desde la formación del bloque.

Y según GESI, La industria de defensa es un sector económico y tecnológico en el que la Federación Rusa desempeña un papel de liderazgo internacional, ocupando la segunda posición en la lista de países exportadores de armas tras los Estados Unidos. Al igual que ocurría durante la época soviética, la industria de defensa rusa es capaz de fabricar una gran variedad de sistemas de armas, esto unido a un considerable número de peticiones de suministro de importantes países como India y China, le hacen mantener una sólida posición en el mercado internacional. La exportación de armas juega un importante papel en la economía rusa, y es uno de los sectores a través del cual Rusia participa en la economía global.

La distribución del volumen de ventas rusas en el periodo 2000-2017 por subsectores es el siguiente: Aviación: 55.076 m $ (50,6%), Misiles: 16.271 m $ (15%), Construcción naval: 11.826 m $ (10,8%), Blindados: 9.850 m $ (9%), Sistemas de defensa aérea: 8.438 m $ (7,7%), Motores: 3.961 m $ (3,6%), Sensores: 1.937 m$ (1,7%), Artillería: 413 m $ (0,37%), Armas navales: 377 m $ (0,34%), Satélites: 100 m $ (0,09%), Otros: 528 m $ (0,48%) (SIPRI, 2018). Ver también Nada mejor se me ocurre para acabar que reiterarme en mi artículo anterior.

En los últimos años, en pleno apogeo de la desinformación, hemos asistido y asistiremos a numerosos sucesos por todo el mundo abordados poco menos que como una partida entre grandes potencias y dejando de lado infinidad de factores tanto o más explicativos. Este tipo de simplificaciones casi siempre llevan implícita una lógica maniquea: o estás conmigo o contra mí. Lo cierto es que todo indica que los EE.UU., están perdiendo la carrera armamentista y la comercial frente China. Y Recuerdo; Veterans Today, estima que las excesivas exigencias del Departamento de Defensa norteamericano llevan a su país a la bancarrota.

Los datos publicados por la Administración General de Aduanas de China muestran que en enero las exportaciones de ese país crecieron un 9,1% en comparación con el año pasado. Esta cifra supera el pronóstico de los economistas de Bloomberg, que habían predicho una disminución del 3,3 %.  Relacionado; 27/05/2017  ¿Planean los EE.UU un ataque nuclear a Rusia?

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